Sobre el entrenamiento ejecutivo
El entrenamiento ejecutivo es un espacio terapéutico enfocado en las funciones ejecutivas y la atención. Trabajamos sobre las habilidades que organizan y dirigen tu vida cotidiana: planificación, gestión del tiempo, activación y regulación emocional aplicada a situaciones concretas.
A diferencia de otros procesos terapéuticos, el foco no está en el trabajo sobre el estado anímico ni en la elaboración de conflictos emocionales profundos, sino en entender cómo funcionás y en encontrar herramientas reales que funcionen para vos. El autoconocimiento es una parte central del proceso: entender por qué procrastinás, qué hace que ciertas tareas se vuelvan difíciles, cómo influye tu perfil atencional en el día a día. La modalidad es virtual, mediante sesiones individuales.
¿Qué son las funciones ejecutivas?
Son el conjunto de habilidades cognitivas que le permiten al cerebro dirigir, organizar y controlar lo que hacemos. Funcionan como el "sistema operativo" de la conducta: sin ellas, saber lo que hay que hacer no alcanza para poder hacerlo.
En personas neurodivergentes, estas funciones suelen operar de forma diferente — no por falta de capacidad o inteligencia, sino por cómo está organizado el sistema nervioso. Tocá cada componente para entender qué implica en la vida cotidiana.
Inhibición
control de impulsosCapacidad de frenar respuestas automáticas o impulsivas para actuar de forma más reflexiva.
En el día a día: interrumpir a alguien antes de que termine de hablar, reaccionar de forma intensa ante algo pequeño, o decir algo que después lamentás.
Memoria operativa
retener mientras hacésCapacidad de mantener información activa en la mente mientras realizás otra cosa al mismo tiempo.
En el día a día: ir a buscar algo a otra habitación y olvidar qué ibas a buscar, perder el hilo de lo que estabas diciendo, o tener que releer varias veces para retener.
Flexibilidad cognitiva
adaptarse al cambioCapacidad de ajustar el pensamiento o la conducta ante situaciones nuevas, cambios inesperados o errores.
En el día a día: que un cambio de planes desorganice todo tu día, quedarte "pegada" en una forma de hacer algo aunque no esté funcionando, o costar mucho cambiar de tarea.
Iniciación
arrancar y activarseCapacidad de comenzar una tarea o actividad de forma autónoma, sin necesitar un empuje externo.
En el día a día: llevar horas sabiendo que tenés que empezar algo sin poder hacerlo, esperar el "momento ideal" que nunca llega, o necesitar presión externa para arrancar.
Planificación y organización
anticipar y estructurarCapacidad de anticipar pasos, ordenarlos en el tiempo y elegir el camino más eficiente hacia una meta.
En el día a día: tener una lista de tareas pero no saber por dónde empezar, hacer las cosas "a los saltos", o sentir que el tiempo siempre se va sin haber hecho lo que querías.
Regulación emocional
manejar el desbordeCapacidad de modular la respuesta emocional para que sea proporcional a la situación y no interfiera con lo que querés hacer.
En el día a día: reaccionar de forma intensa ante frustraciones pequeñas, que las emociones "paralicen" o bloqueen, o costar mucho volver a la calma una vez activada.
Atención sostenida
mantener el focoCapacidad de mantener el foco en una tarea durante el tiempo necesario, resistiendo distracciones internas y externas.
En el día a día: empezar a leer y darse cuenta de que la mente fue a otro lado, cambiar de pestaña sin saber por qué, o necesitar mucho más tiempo para terminar algo simple.
Cómo es el proceso
La cantidad de sesiones se define según los objetivos acordados al inicio. No hay un número fijo: el proceso se adapta a cada persona.
Modalidad
Las sesiones son individuales y virtuales, lo que permite trabajar desde cualquier lugar con la misma calidad de acompañamiento.
A tener en cuenta
Se requiere cámara, micrófono y buena conexión a internet. Si hay factores que dificultan el inicio, lo conversamos antes de arrancar.